580.000 kilómetros cuadrados del Atlántico y el Pacífico Sábado 19 de enero de 2008
Aguas del país se convierten en santuario de delfines y ballenas
Se prohíbe la captura, trasiego y comercialización de estos cetáceos
Costa Rica promoverá el turismo de avistamiento de estos animales
Alejandra Vargas M. | alevargas@nacion.com
Por decreto presidencial, Costa Rica se convirtió ayer en uno de los primeros santuarios de delfines y ballenas de Latinoamérica. Esto significa que en todas las aguas nacionales –tanto en el mar Caribe como en el océano Pacífico– el país prohibirá categóricamente toda actividad que persiga, capture, hiera, trasiegue o comercialice estos cetáceos. El país también brindará protección a los sitios por donde migran especies como el delfín manchado, la ballena jorobada, el delfín nariz de botella y las falsas orcas. También se prestará especial atención a los alrededores de la isla del Caño, en punta Marenco, y la bahía Cuajiniquil, en el Pacífico norte. Ambos sitios ya han sido identificados por expertos nacionales como lugares de cría, apareamiento y crianza de ballenas jorobadas, una especie en peligro de extinción. Además, el Gobierno tico promoverá el turismo para el avistamiento de los cetáceos en todo el país, siempre que se realice de forma responsable y no invasiva. Solo en la península de Osa, estas actividades turísticas generan cerca de $1 millón al año.
Trascendencia. "Es interés del Estado costarricense asegurar que las poblaciones de ballenas y delfines que visitan las aguas jurisdiccionales del país –aguas interiores, del mar territorial y de la zona económica exclusiva– se mantengan constantes, tanto por su valor intrínseco como por su valor biológico", afirma el decreto ejecutivo. En el Pacífico del país se han identificado 29 de las 85 especies de cetáceos que hay en el mundo; y de ahí, su importancia. "Se estima que las aguas jurisdiccionales del país equivalen a una superficie de casi 580.000 kilómetros cuadrados, por lo que se espera que esta sea una contribución valiosa para la protección de estas especies en el mundo", dijo Javier Rodríguez, presidente de Fundación Promar y comisionado de Costa Rica ante la Comisión Ballenera Internacional (CBI)
"La creación de un santuario marino para estas dos especies se enmarca en los esfuerzos que hace el país a través de la iniciativa Paz con la Naturaleza, a fin de conservar la biodiversidad y los recursos existentes en nuestro país", señaló ayer el presidente de la República, Óscar Arias. "Con esta medida, Costa Rica está de nuevo a la vanguardia en lo que se refiere a la protección de la biodiversidad", recalcó Roberto Dobles, ministro de Ambiente y Energía (Minae). "Este decreto persigue darle una nominación de santuario al país. Aunque en Costa Rica no existe jurídicamente la figura de 'santuario', políticamente a nivel internacional tiene mucha relevancia", aclaró Jenny Ash, encargada de Recursos Marinos del Minae.
"La Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA) ve con muy buenos ojos esta decisión. Con esta iniciativa, Costa Rica está dando pasos en la dirección correcta hacia la protección de los cetáceos y perfila al país como un jugador clave para la próxima cita de la Comisión Ballenera Internacional", comentó Marcela Vargas, vocera de la WSPA. El nuevo decreto reafirma la Ley de Pesca y Acuicultura, que ya prohíbe todas las actividades que puedan matar, herir, capturar o comercializar cualquier tipo de cetáceo. Además, con esta iniciativa, Costa Rica se une a países como México, Panamá y República Dominicana, que decidieron crear sus propios santuarios balleneros. La meta final es consolidar un solo santuario que abarque todo el continente.