Durante trece días la nadadora Renate Herberger, a pesar de las complicaciones durante el camino y de algunas causas, como el mal tiempo y problemas para conseguir embarcación, cumplió su travesía nadando desde La playa “El Tecolote” en La Paz, hasta la playa de “Cabo Pulmo”. El hospedaje durante la travesía fue patrocinado por varias personas y algunos hoteles, fue invitada a hospedarse en los exclusivos hoteles, “Rancho las cruces”, en “Palmas de Cortes” y en las cabañas “Baja Joe” en La Ventana. Por contacto de Karen (Grupo Tortuguero), recibió la hospitalidad por parte de José Luis Murrieta. Asimismo, por la Dirección del Parque Nacional Cabo Pulmo, quien apoyó proporcionando la embarcación y personal que la escoltó durante dos días. Resalta la grata impresión que se llevó durante su buceo en el P.N. Cabo Pulmo, en las zonas de buceo El Bajo y La Esperanza, buceo patrocinado por Cabo Pulmo Water Sport.
Durante la travesía, la nadadora pudo tener contacto con una ballena
jorobada y su cría y dos tiburones toro, además de algunas tortugas y
una gran variedad de peces, pudo apreciar la belleza de “Bahía de los
Sueños” la cual debería estar en protección permanente. Durante su
travesía recorrió 301 km nadando, contando el recorrido desde Balandra
hasta La Isla Espíritu Santo. Durante la travesía, la nadadora
recolecto basura, principalmente bolsas de plástico, que son una de las
principales causas de muerte de las tortugas, al confundirlas con
medusas que forman parte importante de su dieta.
La nadadora resistió picaduras de medusas, especialmente de las
fragatas portuguesas, una de las mas venenosas del planeta, por lo que
tuvo que tomar antihistamínicos casi diariamente para evitar una
reacción alérgica extrema después de una picadura.
El arribo de la nadadora a la playa Cabo Pulmo, se llevo a cabo durante la celebración de la Semana Nacional por la Conservación 2009. A su llegada, la recibieron entusiasmados personas de la comunidad de Cabo Pulmo y turistas.
La motivación de su travesía es enviar un mensaje sobre la importancia de la conservación de los santuarios marinos y tomar conciencia acerca de lo que realizamos en la tierra tiene un efecto en el mar.
Por ejemplo, cada bolsa de plástico que desechamos, puede matar una tortuga. Cada camarón que comemos, sacado por redes de arrastre, le cuesta muchas vidas a otros seres vivos. Los camarones que vienen de las granjas, son criados usando químicos y antibióticos y antivirales, que luego son liberados al mar y contaminan, destruyendo a los manglares y corales.

